La continua evolución de la ciencia demanda que las distintas profesiones revisen periódicamente tanto sus fundamentos como el contenido de los conocimientos que las caracterizan para que incorporen en unos y otros los descubrimientos, los adelantos, las innovaciones que aquella va generando.
Al mismo tiempo que se revisa y se incorpora el nuevo conocimiento en el quehacer propio de una profesión, se consolidan y se tecnifican los procedimientos que la hacen operante en la comunidad inmediata a la cual sirve; por lo tanto, el ejercicio profesional implica, por un lado la permanente disposición para la generación, para el análisis, para la adaptación y la adopción de nuevas ideas, nuevos conceptos, nuevas tecnologías, nuevas técnicas e instrumentos de soporte logístico, función y tareas típicas del más alto nivel de la educación universitaria de pre y post grado y, por otro lado, la ejecución repetitiva de procedimientos suficientemente comprobados, normalizados y aceptados que caracterizan los niveles profesional, tecnológico y técnico profesional de la educación superior y los niveles tecnológico simple, técnico básico y vocacional de las estructuras educativas preuniversitarias.
En función del servicio operan fundamentalmente los últimos niveles mencionados, mientras los superiores deben operar en función de la investigación y la docencia. Estos requieren un esfuerzo multiplicador constante, sobre todo en las profesiones con claras implicaciones sociales como las de la salud y la educación, pero especialmente en las de la formación de recursos humanos para la salud integral y absoluta (holística) cuyos beneficios se deben irrigar a una gran cantidad de personas y a unos costos razonablemente bajos.
Esta conceptualización se aplica claramente a la estomatología, como ciencia que es de la salud, pero se debe aceptar que en ella y hasta el momento, de manera general y sin desconocer hechos aislados que permiten sustentar mejor la siguiente aseveración, el énfasis de ha colocado más en los aspectos técnico – tecnológicos que en los aspectos biocientíficos.
Creemos que esta situación se debe a tres hechos fundamentales
A.- El alinderamiento del ejercicio profesional en el campo restringido de la boca y, dentro de esta, con mayores restricciones, en razón de la tradición y del armamentarium que se emplea, al contexto del diente.
B.- La carencia de un verdadero énfasis en la formación de los agentes de salud oral, preparados en los niveles superiores de la pirámide educativa, en el manejo de las concepciones fundamentales para el trabajo en equipo.
C.- La falta de capacitación de esos agentes para la actitud investigadora y para el manejo de los documentos y las herramientas de la investigación.
Tenemos la firme convicción de que para lograr que la Estomatología se haga una profesión realmente científica y no una biotecnología, como hasta el momento ha venido siendo la Odontología, es necesario recuperar el ámbito de la actividad estomatológica centrándolo en la concepción de la integralidad del ser humano en el que la boca y sus anexos (foco tradicional del quehacer odontológico), pero fundamental y muy claramente en lo que a las funciones preventiva, curativa y rehabilitadora se refiere y asumidos con absoluta y responsable libertad en cuanto a las funciones administrativa, educativa e investigadora respecto a los campos dental, oclusal, máxilo-mandibular, artro- cérvico, cráneomandibular y facial tiene que ver.
Esto supone una muy clara inter-acción (así con guión entre las dos partes de la palabra) del Estomatólogo con el Médico y quizás con mayor propiedad, con los especialistas en gastroenterología, pneumología, órganos de los sentidos, traumatólogos, cirujanos plásticos, cirujanos oncólogos, cirujanos ortognatas, geriatras y psiquiatras, pero también con otros agentes de salud como los fonoaudiólogos, los terapistas físicos, los quiroprácticos, los gerontólogos , los sicólogos, entre otros agentes de salud.
Pero también supone e implica una muy clara inter-acción del Estomatólogo con el Equipo Intradisciplinario de Salud Oral Holística (Higienista Dental, Auxiliar de Odontología Social tipo Enfermera Dental de Nueva Zelanda, Auxiliar de Higiene Oral, Instrumentadora de Odontología a Cuatro Manos, Auxiliar de Consultorio de Salud Oral, Secretaria Clínica de Odontología y Gestores de Salud Oral) de manera que se pueda brindar la atención debida al individuo integrado e integral, a su familia, a la comunidad y a la sociedad.
Cuando nos referimos al individuo integrado e integral, estamos plenamente conscientes de que el ser humano es una entidad unitaria que debe mantenerse en armonía en todos los planos de su manifestación individual, con el mundo donde vive y con el universo.
Pero también tenemos perfecta claridad respecto a la enfermedad como una alteración más o menos permanente de la armonía bioenergética, generalmente manifestada por inversiones o desviaciones de la circulación en las cargas cuánticas magnetoeléctricas que evidencia una entropía positiva mayor a la habitual y propia del plano físico (complentaridad de los planos denso y etérico), pero que se manifiesta con anterioridad en los otros planos más sutiles próximos a éste.
También estamos conscientes de que en el ser humano total cada parte, cada célula, tiene una influencia en el resto del organismo por acción de los principios genómicos (del genoma humano) y holográfico, lo cual implica que cuanto se afecta un órgano se afecta el todo y, por tanto, que la acción terapéutica dirigida y localizada al órgano en disarmonía bioenergética (enfermo) repercute en todo lo humano para tratar de re-armonizarlo integralmente, “holísticamente.”
Igualmente estamos concientes de que el ser humano funciona en equilibrio energético homeostásico con el ambiente que lo rodea y que constituye su hábitat, dentro del cual se desempeña e interactúa permanentemente afectándolo y siendo afectado por su entorno planetario y cósmico.
Es en este sentido en el que los Programas de Odontología de la Universidad Santiago de Cali, adoptan la Filosofía de la Salud Oral Holística como Escuela de Formación de los recursos humanos requeridos en el campo que le es propio y plantea un nuevo enfoque para la formación del profesional de pregrado, jefe del equipo intradisciplinario de salud oral, el Odontoestomatologo, acogiéndose a la política propuesta por la Organización Mundial de la Salud, organismo que desde 1.994 impulsa el concepto de “Médico-Odontólogo” como una estrategia para mejorar la preparación del actual agente de salud oral en muchos de los países en desarrollo.
A
estas conceptualizaciones obedece el Plan de Estudios en Odontología
de la Universidad Santiago de Cali cuyo egresado, por cuestiones de la
Ley 60 de 1.960, recibirá el título de Odontólogo,
aunque en su ejercicio profesional vaya a desempeñarse como Estomatólogo
u Odontoestomatólogo, Jefe del Equipo Intradiscinplinario de Salud
Oral Holística y a la vez, miembro del Equipo Interdisciplinario
de Salud